viernes, 19 de julio de 2019

Malvinas:La cultura de la derrota y sus mitos


En estos dias, esta saliendo el libro Malvinas:La cultura de la derrota y sus mitos de Fernando Cangiano  quien es Psicolog, docente de la UBa y ex-veterano de Malvinas.

El libro aborda ahondadamente distintos mitos y estructuras discursivas construidas en torno a Malvnas que en muchos casos actuan, incluso de buena fe, como una cortina que oculta el interes nacional y termina siendo funcional a la mirada  pro-colonial. Ahonda profundamente ne le proceso de descolinizacion y hace un revisionismo de las principales posturas a 37 años de la guerra, con un breve lapso de recuperacion del territorio nacional.




¿Es Hezbollah una organización terrorista como denuncia el gobierno?

Conformado con un brazo armado a raíz de la segunda invasión israelí a Líbano, en 1982, tiene tres ministros en el gobierno de ese país y 13 diputados en el Parlamento. El apoyo de Irán y el aporte clave para derrotar a ISIS en Siria. 
(Foto: AFP)
18 de Julio de 2019
Hezbollah, Partido de Dios, nació en 1982, a raíz de la segunda invasión israelí a territorio libanés. El objetivo era expulsar a las fuerzas invasoras. Fue al inicio una guerrilla de orientación chiíta que creció en el contexto de la revolución islámica triunfante en Irán, que se había producido en febrero de 1979. Para sus seguidores y simpatizantes, es un grupo de resistencia. Para algunos países occidentales, y especialmente Estados Unidos, en cambio, es una organización terrorista. Sin embargo Naciones Unidas nunca aceptó incorporarla a la lista que elabora con consenso internacional sobre ese flagelo.
Hezbollah tiene una cadena de televisión, Al-Manar, una de radio, Al-Nour, y una revista, Qubth ut Alla, que tienen bastante ascendencia entre los libaneses, especialmente entre las clases populares. Conformado como partido político, actualmente cuenta con tres ministros en el gobierno de El Líbano y 13 diputados en el parlamento.
Muchos analistas atribuyen el encono del gobierno de Donald Trump y el de Benjamin Netanyahu a que efectivos de Hezbollah fueron claves para que el gobierno de Bachar al Assad pudiera derrotar a los extremistas de ISIS, que recibían apoyo encubierto de las potencias occidentales y Arabia Saudita.
"Hezbollah no es una organización terrorista, es un partido político, con un brazo armado, formado ad hoc para combatir al invasor israelí que ocupaba – y ocupa – el Líbano desde fines de 1970 a la fecha. Que luego combatió al terrorismo en Siria para seguir defendiendo al Líbano", indica Galeb Moussa en una columna que publicó este medio.
"¿Cómo puede ser terrorista esta agrupación político-militar, cuando hay calles de Beirut que llevan los nombres de sus mártires? Y siguiendo la misma línea de interpretación ¿Por qué no se considera así a Isis, Al Qaeda y sus patrocinadores como Israel, Estados Unidos, Arabia Saudita, Emiratos Árabes o Turquía, que promueven el terrorismo real?", se pregunta.
"Acusar a Hezbollah o a cualquier otra persona jurídica o física de ser una organizacion terrorista o de participar en una, sin ningún documento de respaldo de las Naciones Unidas, del Comité contra el Terrorismo de su Consejo de Seguridad y sin ningún respaldo probatorio de esa acusación producido por algún estamento estatal de nuestro país, nos pone a las puertas de un conflicto diplomático con múltiples países y de una situación de arbitrariedad interna intolerable en un Estado Democrático", argumenta Marcelo Brignoni, también desde Tiempo, apelando a la normativa jurídica que rige las relaciones internacionales.
Y recuerda Brignoni que en varias ocasiones el mismo gobierno de Mauricio Macri firmó convenios con la ONU en relación al terrorismo pero jamás se puso en la lista a Hezbollah, lo que contraría el decreto firmado por el primer mandatario en ocasión del 25 aniversario del atentado a la AMIA.
De hecho, recién en 1997 Washington incluyó en su lista negra a Hezbollah. A tener en cuenta: en 2015 el presidente Barack Obama, en el marco del acercamiento con el gobierno de Raúl Castro, sacó a Cuba de la lista de naciones que apoyan el terrorismo.
La política desplegada por Trump desde que llegó a la Casa Blanca fue de avance sobre Irán y apoyo irrestricto al gobierno de Netanyahu. No es posible enfrascarse en una dirección semejante en esa región sin mantener a Hezbollah como un grupo terrorista, sobre todo cuando en la guerra civil en Siria, impulsada por los países occidentales, Estados Unidos tuvo que recular a partir del apoyo de Rusia a Al Assad y de la incursión de milicianos libaneses en defensa de su gobierno.
A principios de julio, Trump amplió sanciones contra miembros de  Hezbollah con participación política en El Líbano. Entre ellos, fueron castigados un funcionario de seguridad del movimiento libanés, Wafiq Safa, y los parlamentarios Amin Sherri y Muhammad Hasan Rad. Esto generó el rechazó y la protesta del presidente del parlamento, Nabih Berri. "Los actos hostiles contra el Parlamento (libanés) sin duda también lo son contra todo el Líbano", dijo.
El primer mandatario libanés, Michel Aoun, insistió en que Hezbollah es un partido político que cuenta con apoyo de la población y que representa al chiismo, una fe religiosa como otras que conviven en ese convulsionado país.
Entre la nueva tanda de sanciones de Trump hay penalidades económicas a parlamentarios y a la organización en general. Las autoridades de la UIF, la Unidad de Información Financiera, que investiga lavado de dinero en Argentina, se sumó a Washington y ordenó congelar activos de Hezbollah.
Hasán Nasralá, líder de la agrupación en El Líbano, aseguró este lunes que "la Administración del presidente Donald Trump busca a través de intermediarios abrir canales de comunicación con Heizbollah" y afirmó que redujo al mínimo la participación de sus milicianos en Siria. habrá que ver la reacción en Buenos Aires ante un nuevo escenario en Medio Oriente.
Fuente:Tiempo Argentino

jueves, 18 de julio de 2019

Rappi resiste a los delegados sindicales


La empresa les depositó por orden judicial 58 mil pesos a cada uno de los miembros del sindicato que excluyó del servicio. No quiere reconocer que eran empleados. 
Los trabajadores fueron bloqueados en noviembre luego de una protesta.
Los trabajadores fueron bloqueados en noviembre luego de una protesta. 
Imagen: Verónica Bellomo
La aplicación Rappi, plataforma de entrega de delivery a domicilio, les pagó una multa de 174 mil pesos a tres trabajadores como penalidad por no haberlos reincorporado. Los habían despedido en noviembre del año pasado por haber organizado una medida de fuerza y formar parte del sindicato para los trabajadores de plataformas, informó a PáginaI12 José Tribuzio, abogado de esta asociación. En marzo de este año, la justicia resolvió que Rappi debía cesar con “la conducta antisindical desplegada y proceder inmediatamente a desbloquear el acceso a la aplicación” para los tres trabajadores afectados. La penalidad económica forma parte de una puja judicial en la que la discusión de fondo es si existe relación de dependencia entre los repartidores y la plataforma y el derecho que tienen los trabajadores a organizarse sindicalmente.
Por no haber reincorporado a los trabajadores, como estableció el fallo de la jueza laboral Stella Maris Vulcano, Rappi pagó una multa de 1000 pesos por día a cada repartidor, y como el plazo fue de 58 días, les depositó 58 mil pesos en sus cuentas. “Prefieren pagar la multa antes que cumplir con la sentencia porque eso establecería que hay un vínculo entre el trabajador y la plataforma”, estableció Tribuzio. Para la plataforma, Rappi es un intermediario entre los comercios y los consumidores que piden un delivery, mientras que para los trabajadores se trata de una relación de dependencia. “Esa discusión la queremos dar pero con los trabajadores dentro de la aplicación”, agregó el abogado laboral.
Para lograr que desde Rappi reincorporen a los repartidores, pedirán que se incrementen las multas “para que a la empresa le sea más gravoso pagar la multa que cumplir con la sentencia”, estableció. Pedirán que la penalidad, hoy de 3000 pesos por día por los tres trabajadores, sea de 15 mil pesos por día. El pedido de reincorporación, resuelta por la jueza en marzo forma parte de una medida cautelar radicada en el Juzgado nacional de trabajo número 37 en un juicio más extenso, que aún no fue resuelto, y en el que los trabajadores piden que se les reconozca una relación de dependencia con este tipo de aplicaciones.
Julio Olivero es venezolano, tiene 34 años, y fue uno de los trabajadores bloqueados de la aplicación en noviembre del año pasado y que hace dos días recibió en su cuenta el pago de la multa. Trabajaba en Rappi tras haber llegado desde Caracas a Buenos Aires en abril del 2018 junto con su hermano. En octubre había organizado junto con otros repartidores una huelga virtual que consistió en que todos los trabajadores se desconectaran de la aplicación durante dos horas un domingo a la noche, horario de mucha demanda.
En diálogo con PáginaI12, Olivero contó por qué llevaron a cabo esa medida de fuerza: “Al principio estábamos contentos con ser nuestro propio jefe. Podías elegir qué viaje tomar y conectarte cuando querías. Pero después cambiaron el sistema de asignación de pedidos y ya no podíamos elegir si tomar o no un pedido, fuimos notando que había una relación laboral y que eso de ser tu propio jefe era falso”. Tras la medida de fuerza y junto con trabajadores de otras plataformas como Glovo crearon la Asociación de Personal de Plataformas. Diez días más tarde, Julio Olivero y otros dos trabajadores de Rappi que tenían cargos en el sindicato no pudieron seguir trabajando porque sus cuentas fueron bloqueadas. Fue en ese momento que se inició el planteo judicial por considerarse una violación a la libertad sindical. “Mis compañeros que siguen trabajando en Rappi tienen miedo de formar parte del sindicato por lo que nos hicieron. La empresa le teme a los trabajadores organizados”, contó Olivero.
Los trabajadores en plataformas digitales son al menos 160 mil, según la primera investigación sobre este nuevo sector del mercado laboral que realizó Cippec con la Organización Internacional del Trabajo y el Banco Interamericano de Desarrollo. El 55 por ciento de empleados realiza aportes provisionales por su actividad en la plataforma, en su mayoría a través del monotributo, y sólo el 40 por ciento tiene obra social.
Fuente:Pagina/12

miércoles, 17 de julio de 2019

¿Qué festejan?


El aumento de precios fue muy significativo teniendo en cuenta que la economía está en recesión, las tarifas congeladas, tasas de interés altísimas y dólar planchado.
El presidente Mauricio Macri y el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, saludando un índice de Inflación muy alto.
El presidente Mauricio Macri y el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, saludando un índice de Inflación muy alto. 
Imagen: NA
La tasa de inflación de junio fue de 2,7 por ciento; respecto a diciembre de 2018 acumula 22,4 por ciento; y en doce meses, 55,8 por ciento. El inmenso dispositivo de propaganda pública y privada salió rápido a festejar que el ritmo de aumentos de precios se está desacelerando. Como la estrategia de la mentira planificada es la política más eficaz del macrismo, resulta necesario precisar que ese 2,7 por ciento es un índice de inflación mensual altísimo. No es un éxito; más bien es otra marca del fracaso de la economía macrista . Presentarlo como un resultado positivo porque se está desacelerando desde picos del 6,5 por ciento de septiembre pasado, para luego navegar entre el 3 y el 4 por ciento mensual, sólo puede ser elogiado por militantes de la causa M.
¿Por qué el 2,7 por ciento de aumento promedio de precios es un número muy malo? Porque se anotó con una economía en recesión, tarifas congeladas por la proximidad de las elecciones, tasas de interés altísimas, salarios y jubilaciones deprimidos y, fundamentalmente, con un dólar no sólo estable, sino en descenso, al bajar casi 6 por ciento en el mes. O sea, con todos los factores impulsores de la inflación neutralizados, el aumento fue de 2,7 por ciento. Sólo hay que estimar qué hubiera sucedido con alguna o con todas esas variables en otro signo.
Cualquier análisis desapasionado de macrismo concluirá que es una pésima cifra para un indicador económico tan sensible para la población. Más aún cuando ni los salarios ni las jubilaciones aumentan al ritmo del alza de precios, lo que provoca una pérdida en términos reales del poder adquisitivo del ingreso de la mayoría. Esto queda en evidencia en la sostenido caída del consumo privado.
Otra referencia que muestra el mal número de este junio surge de analizar una serie larga de inflación desde el 2012, tomando el IPC CABA para evitar estériles discusiones. Sólo en el primer cuatrimestre de 2014 hubo índices mensuales superiores, que fueron impulsados por la fuerte devaluación de entonces; luego, cada uno de los registros hasta diciembre de 2015, cuando asumió la presidencia Mauricio Macri, se ubicó por debajo de la tasa que hoy festeja el Gobierno.

martes, 16 de julio de 2019

Para los jóvenes pobres, el cuartel


Casi 9 años después, con el impulso de la ministra Patricia Bullrich y del ministro Alejandro Finocchiaro, reaparece una propuesta que finge preocuparse por la situación de los jóvenes vulnerados por el propio modelo de exclusión que lidera Mauricio Macri.
En efecto, en el mes de septiembre de 2010, el Senado dio media sanción a un proyecto denominado Servicio Cívico Voluntario, con 33 votos a favor, 31 en contra, 2 abstenciones y 5 ausencias. La propuesta, apoyada por la oposición de entonces y el pleno respaldo del vicepresidente Julio Cobos, estaba dirigida a jóvenes de entre 14 y 24 años que no estudiaban ni trabajaban, a quienes se les “proporcionarían cursos de formación teórico-práctica en temas de defensa civil y capacitación técnica de oficios”. El entrenamiento “se desarrollaría en instalaciones de las Fuerzas Armadas”, recibiendo los alumnos “alimentación y vestimenta”, además de “alojamiento en la unidad que se afectara al Servicio”. Se puntualizaba expresamente que los participantes “deberían respetar los reglamentos de las Fuerzas Armadas, referidos a normas de convivencia”. El primer objetivo, que constaba en el artículo 2º del proyecto aprobado, era “otorgar espacios de contención a jóvenes en situación de riesgo”.
¿Por qué a los mentores de aquella iniciativa, pensar en “espacios de contención” para adolescentes y jóvenes en “situación de riesgo” (en condiciones de pobreza y desprotección, habría que precisar) los llevaba a pensar en los cuarteles? ¿Desde cuándo los cuarteles son espacios de contención? O habría que preguntarse a qué contención se refería la norma o en qué pensaron sus autores? ¿Acaso en una suerte de intento de revitalización directa o subliminal del felizmente fenecido Servicio Militar Obligatorio? Hasta el propio Ejército rechazó aquel proyecto, que luego no llegó a prosperar en la Cámara de Diputados.
El mismo día en que se aprobó dicho proyecto de ley en el Senado, Cobos publicó un artículo de enfático apoyo, titulado “Un desafío para la sociedad”, en un centenario matutino de la ciudad de Buenos Aires. Y un agudo lector, de esos que envían comentarios a los diarios, develó la verdadera y profunda esencia de esa iniciativa. Le escribió un mensaje de apoyo a Cobos por su nota, finalizando con este ilustrativo párrafo: “Y no tenga miedo de incluir a las Fuerzas Armadas en planes educativos: no sólo los vacunos necesitan bretes”.
Rápidamente se entiende el significado de brete, pero puede resultar útil repasar algunas de las acepciones que figuran en los diccionarios: “en las estancias y mataderos, sitio cerrado con fuertes maderos, para marcar en ellos las bestias o matarlas”; “cepo o prisión estrecha de hierro”.
¿Cuánto de control, de disciplinamiento, de vigilancia, de reforzamiento de la desigualdad, de discriminación, de estigmatización hacia los jóvenes pobres contienen estas aparentemente beatíficas propuestas?
El neoliberalismo empuja y condena a millones de jóvenes a la marginalidad y a la exclusión, y luego aparecen algunos presuntos redentores que proponen “recuperarlos” y “reinsertarlos” a través del confinamiento en los cuarteles militares. La democracia debe garantizar -y tiene que estar en condiciones de hacerlo- que las políticas públicas dirigidas a los sectores vulnerados y vulnerables se canalicen a través de las instituciones oficiales y comunitarias pertinentes del campo de lo social, evitando el enmascaramiento de pretendidas “medidas de seguridad“, como si se trataran de políticas sociales inclusivas. Y sobre todo, se debería garantizar que las instituciones en las que los jóvenes universalmente se forman y educan (la escuela, en primer lugar) sean las que los incluyan y contengan.
Una vez más se intenta, por medio de este proyecto de claro tinte macrista, cristalizar la existencia de sociedades duales, convalidar la diferenciación social y vigilar y controlar a los pobres, en vez de apuntar a trabajar sobre las causas más profundas de la pobreza.
En suma, para los jóvenes pobres el disciplinamiento cuartelario y para los jóvenes pudientes los colegios y las universidades privadas.
* Alayón es trabajador social; profesor consulto de la Facultad de Ciencias Sociales (UBA).

lunes, 15 de julio de 2019

El Tratado de la Buena Pipa


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Recuerdo infantil: “¿Querés que te cuente el cuento de la buena pipa?”, preguntaba un grandulón. Respuesta: “¡Por supuesto!”. Y el chistoso: “Yo no te dije ‘por supuesto’; yo te pregunté si querías que te contara...”. Así, hasta la exasperación. 
Es lo que está pasando con la discusión aborigen a propósito del tratado de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea. En particular, quiero referirme al trabajo de Gustavo Grobocopatel (PáginaI12, 12/07/19). Para dar “riqueza a la conversación”, como aconseja el respetuoso articulista. 
Copiosa en zócalos televisivos, la argentinidad ha viajado desde la banalidad refundadora (“acuerdo histórico”) al enredo de la Comedia del Arte italiana (“acuerdo trágico”). De punta a punta, al palo. Dialéctica de la totalización. En primer lugar, el rimbombante “Acuerdo histórico” es apenas un arreglo. Un “bebé”. Ni acuerdo, ni histórico, ni mucho menos de “Asociación Estratégica”. Las fuentes sobre el contenido de las negociaciones provienen de la Unión Europea, que pone en relieve los logros obtenidos por dicho bloque (Jorge Argüello los llama “trascendidos”). Opacidad local, turbio fondeadero donde vamos a recalar. Las frases autóctonas más sonoras provinieron del sector patronal: “los empresarios del exterior hacen cuentas” (Ratazzi); “hay que dejar que algunos sectores desaparezcan” (Grobocopatel); con el añadido de una expresión notable: “no habíamos calculado que bajar la inflación era algo jodido” (Ratazzi recargado). O sea, desde fuentes concentradas y desde el punto de vista ciudadano, minoritarias. Una expresión “democrática” supone un sistema de relación de una comunidad basado en la participación de sus miembros. Si los interesados no participan, se enteran de oídas. Nadie lo ha expresado mejor que la Embajadora de la UE en Argentina, Aude Maio-Coliche: para nosotros “el mayor beneficio (que obtendremos) será la baja de precios de los productos importados”. Alguien le deberá explicar que el problema perentorio de los argentinos no es de falta de oferta de ultramarinos, sino de dinero en los bolsillos. Acaso sirva Tita Merello: “¿Donde hay un mango, viejo Gomez?”. Mientras tanto, Ford y VW dejaron de producir autos en Pacheco (en febrero y abril respectivamente), y desde 2022 sólo Ford fabricará una pick up. Compre argentino. Seguidamente, están los tiempos. La Unión Europea espera que en 2020 los gobiernos sudamericanos y el Consejo de la UE firmen el acuerdo; desde entonces, se podría autorizar la aplicación provisional del Tratado. Luego, habría que obtener la ratificación parlamentaria de cada país de la Unión: la suma de los ratificantes deberá ser de 16 sobre 25. La conclusión formal y la entrada en vigor definitiva quedaría para el 2025. Por ahora, suponemos que nuestro país está inmerso en negociaciones técnico burocráticas (legal scrubbing). Mal pretexto el “Acuerdo histórico”, entonces, para forzar una reforma fiscal ¡ya! De regreso al superealista sector patronal concentrado, es claro que en el exterior hacen cuentas, y uno de los primeros fue un gobierno (no un dueño), el francés. La portavoz Sibeth Ndiaye declaró: “en función de (los) detalles, decidiremos. Por el momento, Francia no está lista para ratificar el tratado”. A continuación exigió que extendiéramos garantías, como ya sucedió con Canadá (el CETA). “El cuento de la buena pipa”, en Francia, no se consigue. No puede pasarse por alto que mientras Argentina navega intrépidamente hacia el comercio libérrimo, Carlos Heller recordó que desde la crisis del 2008 a la fecha, los países han tomado 6720 medidas proteccionistas y sólo 2414 de liberalización. El primer puesto en “la carrera barrerística” es Estados Unidos. Los 28 países de la UE, en conjunto, se anotaron con 3696. Pareciera un destino amarillo llegar tarde adonde nunca pasa nada. Respecto de los dinosaurios que van a desaparecer, algunos matices. Una cosa es la obsolescencia (la cadena de montaje taylorista-fordiana), y otra es someter a unidades productivas adecuadas a un país y en un momento, a disputar con ofertas provenientes de sistemas a los que los Estados han protegido. No se trata –como dice Grobocopatel– de estar entretenidos en hablar de “campo versus industria”, sino de “ecosistemas” para crear empleo y valor, aunque no en cualquier parte: en Argentina. Con la mesa tan inclinada: ¿quién puede pensar que los esponsales serán felices? En cuanto a la inflación, es necesario aceptar que no es únicamente un fenómeno de sobrante monetario; como el diagnóstico es incompleto, el abordaje será insatisfactorio. O sea, “jodido”, para retomar el brutalismo patronal no arquitectónico. La falta de credibilidad de la autoridad monetaria, los ataques de nervios de los formadores de precios, las tasas de interés que contienen al dólar retrasándolo, los aumentos de las tarifas, la calidad de vida declinante de cada vez mayor de cantidad de argentinos, la cultura de la salvación individual, todos esos factores –y varios más tienen cosas para decir al respecto. La Constitución Nacional, también (cierto artículo 14 bis). Un caso concreto –entre centenares– de por qué el arreglo no es Tratado ni la Asociación es Estratégica: la pesca y la industria naval. Según César Lerena, a la luz de las próximas renovaciones de las Cuotas y Autorizaciones de Captura, “...las empresas europeas podrían competir en un plano de igualdad con las empresas argentinas”. ¿De “igualdad”? Añade que el gobierno se ha desinteresado respecto de ocupar con buques argentinos la hidrovía, por lo cual el libre acceso de buques europeos profundizará la ausencia de ocupación argentina. Asimetrías entre ambos bloques; escasa integración y desarrollo del Mercosur; política de desindustrialización... Cantaría le hinchada si jugara Deportivo Asociaciones Estratégicas: “Y adónde están, que no se ven...”. Como aconseja Grobocopatel: no hay que pensar con inocencia en lo que viene. ¿Eso va a ser “trabajoso”, asambleario, tumultuario? Más trabajoso será lidiar con las consecuencias: asambleas y tumultos, pero en las calles, las plazas y la rutas. Cuando el pueblo agota su paciencia, suele hacer tronar el escarmiento. Y si no pensamos colectiva y participativamente: “¿Quieren que les cuente el cuento de la buena pipa?”. Ese cuento ya nos lo contaron.

jueves, 11 de julio de 2019

Los fake de Macri en campaña: Una visita furtiva a la UBA

Alberto Kornblihtt, uno de los más reconocidos científicos argentinos, relata cómo fue la visita de Macri al nuevo pabellón de la Ciudad Universitaria conocido como Edificio Cero + Infinito y cuenta la verdadera historia de su construcción. 
 
Mauricio Macri en Instagram.
Mauricio Macri en Instagram. 
El lunes 8 de julio el Presidente Macri visitó las obras del nuevo pabellón de la Ciudad Universitaria de la UBA, asignado a su Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, conocido como Edificio Cero + Infinito. La construcción, prácticamente finalizada, fue diseñada por el famoso arquitecto uruguayo Rafael Viñoly y albergará a los Departamentos de Computación y Ciencias de la Atmósfera y los Océanos, el Instituto de Cálculo, aulas para cursadas, seminarios e informáticas.
Lo preocupante es que en el video de la visita, difundido en las redes sociales, se ve al Presidente sonriente y orgulloso dando a entender que se trata de una obra de su gobierno, que se habría iniciado y terminado en 2 años y medio dentro de su mandato. En realidad todo se inició en 2006, el estudio de factibilidad fue realizado entre 2008 y 2010, y el 18/02/2011 la entonces Presidenta Cristina Fernández recibió en su despacho a Viñoly y a Sebastián Ceria, un graduado de la facultad que apoyó el proyecto desde su inicio. Con el apoyo explícito de la expresidenta al proyecto, éste avanzó. Entre los años 2012 y 2014 el exministro Barañao tramitó el financiamiento externo y en 2015 el exministro Kicillof aprobó el crédito del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) que financió la obra. La misma fue licitada en julio de 2015 y adjudicada en octubre de ese año.

Quizás no deba llamarnos la atención que un presidente quiera colgarse las medallas de hechos que no son obra exclusiva de su gobierno, pero en política electoral, como probablemente en cualquier otra actividad, el ocultamiento de la verdad es sinónimo de mentira.
Pero hay un dato más, no menos preocupante, de la acción presidencial. La visita se produjo en un feriado en que la facultad se encontraba sin estudiantes ni profesores, quizás porque de estar presentes, habrían incomodado al ilustre visitante con sus reclamos por las políticas de ajuste en ciencia, educación y salud de su gobierno. Más aún, tampoco se encontraban presentes los anfitriones naturales de la casa como son el Rector de la UBA o el Decano de la facultad. El presidente entró porque algún empleado de menor rango del ex-Ministerio de Ciencia le abrió la puerta a una dependencia de una institución que tiene autonomía por ley nacional. Ni siquiera podemos decir que el Presidente entró a su casa, es decir a su "alma mater", ya que no estudió en la UBA sino en la Universidad Católica Argentina.
Es decir, la máxima autoridad de la Nación hizo una visita furtiva, adjetivo que el diccionario define para aquello que se hace a escondidas o de manera disimulada y cuya etimología remonta al sustantivo latino fur, cuyo significado me reservo pero que, en la derivación al castellano, cambiando la efe por una hache, dio la palabra hurto.

* Investigador Conicet y profesor de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales. Universidad de Buenos Aires.
Fuente:Pagina/12

miércoles, 10 de julio de 2019

El gobierno de De la Rúa: dos años terminados en sangre


No solo quedó envuelto en la corrupción por las coimas en el Senado repartidas para garantizar la precarización laboral. De la Rúa no quiso liquidar la Convertibilidad ni avanzar en derechos humanos.
 
La represión de diciembre de 2001 dejó 39 muertos en todo el país.
La represión de diciembre de 2001 dejó 39 muertos en todo el país. 
Imagen: Télam
Lo llamaban Pocho, tenía 35 años y vivía en Rosario. Claudio Lepratti, profesor vocacional de guitarra y militante social, estaba en la terraza de la escuela en la que ayudaba como cocinero, en el barrio de Las Flores. Un policía lo mató cuando una patrulla iba a reprimir un corte de ruta y Pocho quiso frenarlos. “Bajen las armas, que aquí hay solo pibes comiendo”: mezcla de himno y cumbia, León Gieco convirtió en leyenda a Pocho cuando popularizó una canción de Luis Gurevich, “El ángel de la bicicleta”. Lepratti fue uno de los muertos con los que Fernando de la Rúa se despidió del Gobierno, el 19 y 20 de diciembre de 2001 . Nada menos que 36 en todo el país a manos de las policías. Muchos, en la ciudad de Buenos Aires, murieron con disparos en el torso, como ejecutados de acuerdo con una orden.
A De la Rúa lo sobrevoló hasta la propia muerte, el 9 de julio de 2019, una caricatura sobre su gestión. La de un Presidente ineficaz, moroso, sin reflejos y hasta medio dormido. Es probable que la caricatura no sea del todo falsa. Colaboradores suyos cuentan que, en medio de la crisis social, podía detener una reunión de gabinete y pasarse media hora corrigiendo las comas de un decreto. Pero sus decisiones no fueron inevitables ni carecieron de opciones. La matanza del 19 y 20, por ejemplo, está ligada a un conflicto dentro de sus colaboradores. Su amigo Nicolás Gallo lo alentaba no a matar sino a imponer el orden, y la historia argentina sabe que el orden de los débiles termina siempre en muerte. En cambio su canciller, Adalberto Rodríguez Giavarini, le advirtió que la represión podría terminar en un desastre. De la Rúa eligió sobreactuar el orden, como antes había elegido instalar el estado de sitio y la suspensión de libertades individuales como toda respuesta a la protesta de los sectores populares y las clases medias urbanas.
Igual que sus colaboradores, entre 1999 y 2001 gobernó enamorado del Plan de Convertibilidad instaurado por Carlos Menem y Domingo Cavallo en 1991 para frenar la inflación. Lula visitó Buenos Aires en 1999 unos días antes de la asunción de De la Rúa. Acababa de perder su tercera elección. La primera vez que dijo en público que el uno a uno entre el peso y el dólar era una ficción, igual que en Brasil, recibió un mensaje del gobierno electo. Le dijeron que por favor no mencionara más ese tema. De la Rúa, su vice electo Carlos Chacho Alvarez y su equipo económico designado, con José Luis Machinea a la cabeza, le tenían terror a dejar la Convertibilidad y a chocar con una creencia popular que suponían, acaso con razón, casi un dogma religioso: la paridad no debía tocarse.
De la Rúa y la Alianza asumieron ya luego de varios coletazos. La crisis del Tequila en 1994 y 1995. La crisis de Asia en 1997. La crisis de Rusia en 1998. La devaluación brasileña de 1999. El modelo rígido del uno a uno no daba la flexibilidad suficiente y aun así lo adoptaron. Ni siquiera lograron despegarse del halo de corrupción que envolvía a Menem. El uso de fondos reservados de inteligencia para comprar senadores propios y ajenos quedó estampado en la historia como “La Banelco”. Para peor, el objetivo fue torcer votos en favor de una reforma laboral flexibilizadora.
Ni regeneración moral, ni reactivación de la economía ni desarrollo de los juicios de lesa humanidad. Nada. Al contrario. De la Rúa reforzó el corralito de la impunidad hasta para los pedidos extranjeros de extradición, notablemente los que venían de Baltasar Garzón. Si se coló una medida para el lado de la Justicia de jurisdicción universal fue por iniciativa de funcionarios o dirigentes políticos como Leandro Despouy o Simón Lázara, que actuaron a pesar de las directivas oficiales y casi en secreto.
Los dos años de mandato de De la Rúa representaron, además, un pico de poder de los servicios de inteligencia dentro del Estado. El nivel de operaciones de acción psicológica, espionaje interno y pinchaduras llegó a ser tan masivo que asombró a la CIA. “A ese muchacho le gustan demasiado los aparatitos”, fue una de las frases de un agente extranjero asombrado ante la hiperactividad de Darío Richarte, el número dos de la Secretaría de Inteligencia detrás del banquero y amigo presidencial Fernando de Santibañes.
El 14 de octubre de 2001, en elecciones legislativas, solo la mitad de los votantes emitió sufragios positivos. El resto votó en blanco o anuló su voto. En Santa Fe la suma de anulados y blancos para los comicios de senador, del 42 por ciento, superó a la primera minoría, el justicialismo, que sacó el 36 por ciento.
En los últimos años De la Rúa fue siempre generoso con Mauricio Macri , un conservador como él que, sin embargo, aprendió del pasado. Desde un primer momento buscó coptar sectores del peronismo o neutralizarlos y procuró ampliar la base de sustentación del Gobierno. “No es un modelo de ajuste porque acá se trata de recuperar la economía, el crecimiento, ordenar las cosas y no se quiere despedir a nadie ni bajar los sueldos, sino que se quiere generar empleo", elogió De la Rúa en 2017. El Presidente se enteró del fallecimiento por una colaboradora de ambos, Patricia Bullrich, en Trabajo con De la Rúa y en Seguridad con Macri.
Fuente:Pagina/12

Organismos de derechos humanos repudiaron los dichos de Aguad


Tras el intento del funcionario radical de minimizar el levantamiento carapintada, recordaron que el ex combatiente de Malvinas amenazó con un golpe de Estado en 1987.
 
Aldo Rico en pleno levantamiento carapintada en Campo de Mayo.
Aldo Rico en pleno levantamiento carapintada en Campo de Mayo. 

Organismos de derechos humanos salieron a responder al intento del ministro de Defensa, Oscar Aguad, de minimizar el alzamiento militar contra el gobierno de Raúl Alfonsín y justificar la presencia del ex carapintada Aldo Rico, en el desfile de las Fuerzas Armadas por el acto del Día de la Independencia. 

"Año 1987. Aldo Rico lidera el alzamiento carapintada en #CampoDeMayo . Reivindica el terrorismo de Estado y amenaza con un golpe. Mientras organismos, partidos y sindicatos marchan por la democracia, Alfonsín cede a las presiones. Un mes más tarde se aprobaría la Obediencia Debida", recordaron las Abuelas de Plaza de Mayo mediante un tuit en el que mostraron las fotos de aquella época.

En un tono similar, la agrupación HIJOS recordó que Rico "fue uno de los responsables del levantamiento carapintada" y agregó que el ex intendente de San Miguel se solidarizó con el genocida Ernesto Barreiro. "En 2016 Barreiro fue condenado a perpetua en Córdoba. El fallo está firme. La semana pasada le dieron el beneficio de la domiciliaria", advirtieron.
Fuente:Pagina/12

jueves, 4 de julio de 2019

Libra, la criptomoneda de Facebook


Facebook lanzó la criptomoneda libra. Está previsto que comience a funcionar en 2020 y los usuarios podrán realizar transacciones a través de una billetera denominada Calibra, integrada a WhatsApp y Messenger. Para evitar la volatilidad de las actuales criptomonedas, cotizará según una canasta de monedas. Facebook busca continuar su crecimiento con un salto directo al mercado financiero. El avance sobre las finanzas, con una moneda gestionada por un puñado de empresas privadas que actúa como paraguas supranacional, es un golpe al corazón de un Estado acechado por el poder financiero.
 
A mediados de junio Facebook lanzó libra, una criptomoneda que paradójicamente , asegura que no les pertenece. La contradicción reproduce un proceso ya conocido y cada vez más evidente: tecnologías pensadas para la democratización finalmente se utilizan para concentrar poder. Si ocurrió con Internet misma cuya arquitectura, según se vaticinó en los inicios, conduciría a la democracia horizontal y perfecta, ¿cómo podría no ocurrir con una criptomoneda? El investigador Evgeny Morozov resumió el ciclo en un tuit: “2009: ¡Blockchain derribará al poder central! 2019: Blockchain ayudará a Facebook a derribar el poder central del Estado utilizando la retórica de la descentralización para en realidad centralizar el poder en sus propias manos. Una década de tremenda confusión”.

Blockchain y anarquía

La tecnología blockchain, cuyo ejemplo más conocido es Bitcoin (ver Cash del 22/4/18), permite distribuir el control sobre la información en miles de nodos que se validan mutuamente en una suerte de tecno-democracia perfecta. Cada vez que se realiza un movimiento (una transacción en el caso de Bitcoin) debe ser validado por un porcentaje de los nodos para  quedar registrada de una manera distribuida e inmodificable. Este potencial enorme de la tecnología, sin embargo, se demostró falible: en el caso de Bitcoin, por ejemplo, unas pocas empresas chinas controlan más de la mitad de los nodos, lo que les da poder sobre todas las demás desvirtuando la idea básica del sistema.
Más allá de Bitcoin, la fiebre por el blockchain como una tecnología que conduce a la descentralización perfecta ha arrojado pocos resultados concretos y aumentado las sospechas de que es solo otra burbuja para atraer inversionistas. Los intentos de algunas tarjetas de crédito, por ejemplo, por pasarse a sistema de blockchain no han sido exitosos y pese a las campañas de marketing, continúan utilizando bases de datos con medidas de seguridad tradicionales.
¿Por qué Facebook se lanza ahora a explotar lo que queda de esperanzas en la capacidad descentralizadora de blockchain? Para responder a esa pregunta es necesario hacer un poco de genealogía: empresas tecno como Facebook o Google crecieron a una velocidad tal que lograron en solo dos décadas de vida contarse entre las cinco más grandes del mundo por su valor bursátil. Estas dos en particular, por ejemplo, no produjeron nuevas riquezas si no que se alimentaron de la torta publicitaria global que antes se distribuía, sobre todo, entre medios masivos locales e internacionales. Para la conquista aprovecharon la ventaja que proporcionan los datos, plataformas autogestionables y, sobre todo, contenidos gratuitos provistos por los mismos usuarios. Así doblegaron a medios masivos enormes pero lentos de reflejos.
Ese éxito deslumbrante implica expectativas de crecimiento meteórico continuo, algo improbable con un mercado publicitario que, como la economía global, luce estancado. Por eso los capitales empujan a las corporaciones tecno hacia otros nichos: transporte, hotelería, alimentos, medicamentos, para obtener ganancias similares a las del pasado reciente. Una vez que pisan un nuevo territorio con sus recursos tecnológicos y financieros son capaces de imponer condiciones a cualquier competidor. Ahora los grandes parecen decididos a meterse de lleno en uno de los nichos más tentadores: el financiero. Apple, por ejemplo, lanzó recientemente su propia tarjeta de crédito (ver Cash del 28/4/19). La libra va en ese sentido. El jugoso mercado de comisiones bancarias es demasiado tentador como para escapar al radar de las empresas tecno y les resultará fácil, con su escala y recursos, ofrecer menores costos.

Sin fricción

La promesa de cada nuevo lanzamiento tecno es “reducir la fricción”, es decir, simplificar cualquier tarea hasta hacerla casi inconsciente: conseguir transporte con un click, adquirir productos y que te lleguen en minutos, organizar reuniones online. Pero detrás de ese confort, irresistible para el consumidor moderno, se encierran modelos de negocios que, por ejemplo, ubican a las empresas como intermediarias capaces de manipular la conexión entre cliente y proveedor. Cuando hay resistencias se puede utilizar el viejo y conocido dumping para destruir competidores gracias a los ingentes recursos financieros disponibles. Un pequeño ejemplo: Uber, según su CEO, perdía al menos hasta 2017 cerca de mil millones de dólares anuales en su intento por entrar al mercado chino.
En esos enfrentamientos entre gigantes, los pequeños actores caen diezmados en poco tiempo. El lema de crecimiento primero, ganancias después es uno de los favoritos de las empresas tecno; el riesgo es que ese crecimiento no se concrete y la promesa solo sirva para inflar burbujas como ocurrió en el pasado. Cabe aclarar que los datos, la capacidad de procesamiento, la diversificación y los recursos financieros acumulados ayudan, al menos a los más grandes, a tener ciertas certezas de éxito.
En el caso de libra, Facebook busca continuar su meteórico crecimiento con un salto directo al tentador mercado financiero. Para dar garantías contra la volatilidad que han demostrado las criptomonedas en general, libra mantendrá una canasta de monedas de distintas nacionalidades como en otros tiempos se usaba el patrón oro; cada vez que alguien compre la criptomoneda el dinero “tradicional” quedará como respaldo.
Por otro lado, para evitar el escrutinio de un sistema político cada vez más atemorizado por el poder de las empresas tecno y por la larga lista de daños colaterales del modelo de negocios de Facebook (como el caso Cambridge Analytica), la empresa invitó a participar a otras compañías con diez millones de dólares cada una. Entre ellas se cuentan Vodafone, Spotify, eBay, Uber y la argentina Mercado Libre para las que una moneda de circulación global irrestricta puede simplificar las operaciones y limitar las posibilidades de ser gravadas o controladas financieramente.
También empresas del mundo financiero como Visa, Mastercard o PayPal que se verían directamente afectadas por la incursión de Facebook, se sumaron al proyecto. Probablemente busquen protegerse de tsunamis tecnológicos como los que ahogan a compañías discográficas, cinematográficas, diarios, canales de TV, cadenas hoteleras, que ya han sufrido el arrasador paso de la tecnología. Los que no se han sumado a libra son los otros grandes: Apple, Google o Amazon, quienes ya tienen sus propios planes para incursionar en el mundo financiero.
Todos los socios formarán parte de la libra Association junto a algunas ONG que no aportan dinero para decidir sobre el gobierno de esta nueva moneda. En un comienzo participarán los cien socios fundadores (de los cuáles ya hay veintiocho) y cada uno de ellos tendrá un nodo, una versión bastante limitada de la descentralización implícita en blockchain.
El trabajo de estos nodos se financiará con una pequeña comisión por cada transacción, lejos del 7 por ciento promedio de una transferencia internacional. Facebook será, aseguran, solo uno más en el concejo y así evitará que libra dependa de su ya castigada reputación para seducir al mundo y evitar mayores controles. Las primera tarea del concejo será escribir una Constitución con mecanismos básicos de funcionamiento.
Gracias a esta moneda de bits, los usuarios podrán realizar todo tipo de transacciones sin fricción a través de una billetera llamada Calibra, directamente integrada a Whatsapp y Messenger, ambas de Facebook.
Otras empresas y startups podrán desarrollar sus propias aplicaciones, pero los cerca de dos mil millones de usuarios, millones de avisadores y pequeñas empresas en la red social le brindan un piso más que interesante para instalar las herramientas propias. Los recursos de Facebook también le permitirán realizar ofertas irresistibles al menos hasta ocupar una posición dominante y acostumbrar a los usuarios a sus apps. Justamente, uno de los argumentos del proyecto es que se podría llegar de esta manera a millones de personas que no tienen acceso a servicios financieros, quienes podrían así integrarse de una manera muy simple a él. En cuánto a la privacidad, Facebook aseguró que no conectará las transacciones con el perfil social, algo poco creíble si se mira su historial de promesas.
Facebook también liberó el código fuente de la moneda para que cualquiera pueda hacer aplicaciones para libra, de manera similar a lo que ocurre por ejemplo con Android de Google o iOS de Apple, ecosistemas en los que se puede participar con nuevas aplicaciones. De esa manera se favorece una innovación controlada en la que el sistema principal administra el entorno. Tanta apertura puede parecer riesgosa pero la experiencia indica que en el campo tecnológico el ganador se queda con todo y arrancar en punta suele ser una ventaja determinante. Está previsto que la moneda comience a funcionar en 2020, por lo que los competidores no tendrán mucho tiempo para prepararse.

Intermediarios

Probablemente lo más disruptivo de esta tecnología es que el dinero está (o estaba) basado en un Estado garante de un recurso social. El avance sobre las finanzas con una moneda gestionada, en el mejor de los casos, por un puñado de empresas privadas que actúan como paraguas supranacional es un golpe al corazón de un Estado ya debilitado y acechado por el poder financiero. Una de las tareas básicas como cobrar impuestos pasará a depender de la información que una empresa privada le dé a las instituciones públicas. ¿Qué posibilidades hay de que Facebook trabaje junto a AFIP para conocer los ingresos que los ciudadanos y empresas no declaran?
El destino se parece mucho al sueño neoliberal de un sistema económico sin las fricciones del Estado. El problema, ya acuciante, es que sin impuestos para financiar la administración, educación, salud, caminos, policía, el sistema completo cambia hacia otro íntegramente gestionado por empresas privadas cuyo objetivo es reunir más dinero pero sin siquiera el objetivo de distribuir una parte para beneficio del conjunto. Las nuevas tecnologías, más que aumentar la riqueza disponible, utilizan la eficiencia de sus herramientas para ubicarse como intermediarias, un lugar que permite imponer condiciones a competidores, incluso los de la economía real. Así aumentan su ya formidable poder y siguen avanzando, voraces, sobre nuevos nichos casi sin regulación, disfrazadas con la modernidad de sus prácticas aplicaciones.
Fuente:Pagina/12

El Frente Sindical y las CTA rechazaron los acuerdos con la UE y EE.UU.


El Frente Sindical por el Modelo Nacional, las CTA y las 62 organizaciones emitieron un documento crítico para rechazar el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea y un posible acuerdo de libre comercio con Estados Unidos , al considerar que profundiza la dependencia económica y no da respuesta a la emergencia laboral, alimentaria y sanitaria que atraviesa el país. En ese tono, los dirigentes sindicales propusieron 13 puntos de acción y convocaron "a la unificación en una sola CGT".
"Cada día que pasa se profundiza el deterioro del entramado productivo y social", denunciaron los gremios distanciados de la conducción de la CGT y calificaron al acuerdo promocionado por el Gobierno como "insensible" y "de ricos para ricos". Además, criticaron el momento electoral elegido para firmar un acuerdo que "implica no solo la dependencia económica sino la soberanía nacional".
Los dirigentes sindicales acordaron el documento en una reunión realizada este mediodía, casi en paralelo con el nuevo anuncio de campaña lanzado por el Gobierno respecto de la posibilidad de acordar junto con Brasil un acuerdo de libre comercio con Estados Unidos. "Cierran fuentes de trabajo y se pierden empleos todos los días ", le recordaron los sindicalistas al oficialismo.
El documento describe una situación crítica y urgente a nivel social y económico, por lo que en su primer punto exige que se declare la Emergencia Alimentaria, de Salud y Ocupacional. "Ningún argentino con hambre. Atención gratuita y completa a través de la recuperación del sistema sanitario público, con remedios y vacunación para todos", reclama el documento.
El Frente Sindical, las CTA y las 62 organizaciones piden, además, que se declare también la Emergencia Ocupacional y que el Congreso Nacional trate el proyecto aprobado en comisiones ayer en la Cámara de Diputados. "Basta de despidos y reincorporación de los despedidos", advirtieron los gremios, que rechazaron cualquier intento de reforma laboral y previsional.
El punto 8 del documento difundido este jueves se opone de plano a "cualquier tratado o acuerdo de libre comercio" con la Unión Europea, y recuerda que en 2005 "lo pueblos latinoamericanos" rechazaron el ALCA, "ante el mismísimo George Bush".
En el mismo tono, el Frente Sindical, las dos CTA y las 62 organizaciones sumaron otros reclamos, entre ellos la actualización del Salario Mínimo Vital y Móvil, un aumento de emergencia para los jubilados y la eliminación del Impuesto a las Ganancias. 
Fuente:Pagina /12

miércoles, 3 de julio de 2019

“Espert, usted no es político”


Esteban Viú analiza el discurso del candidato José Luis Espert para explicar los motivos por los cuales logra adhesión de determinados sectores de la ciudadanía.
 
El título es una frase de un panelista de TV a José Luis Espert. El periodista hizo referencia a que el candidato presidencial no es la clase de dirigente tradicional. Y como todo sujeto incorrecto tiene especial adhesión entre los jóvenes. Según un sondeo de la consultora de Federico González, la intención de voto de Espert en la franja de 16 a 30 años es del 31 por ciento. 
¿Por qué? Si escuchamos sus palabras, podemos arrojar algunos indicios. En primer lugar, su discurso parece representar un voto antisistema. Espert asegura que lo realizado hasta acá no sirve, hay que superarlo y modernizarse. Considera que el atraso económico del país viene de principios de siglo y coloca a Mauricio Macri y Cristina Fernández en el mismo lugar; “son la vieja política” dice. La división peronismo-antiperonismo está llegando a su fin y, en ese reagrupamiento, Espert aparece como un posible candidato a aglutinar el voto del nuevo polo conservador y ortodoxo. “Hoy, la revolución es el liberalismo. No me digas lo que tengo que hacer desde el Estado. Yo quiero decidir mi vida, no me cobres impuestos abusivos” fue su resumen cuando le preguntaron por qué parte de los jóvenes se identifican con su proyecto. Es tan anti-sistema que argumenta a favor de la legalización del aborto y, para sumar a su rebeldía, el gobierno quiso bajarlo de las elecciones. La reacción de su núcleo duro no tardó: “#DejenCompetirAEspert” fue tendencia en Twitter casi 24 horas. Nada de plazas colmadas o calles copadas, la nueva arena política es Twitter.  
Además, la campaña de Espert está montada sobre la utilización de la verdad cruda. No usa filtros para decir que dejaría sin trabajo a un millón y medio de trabajadores estatales o que implementaría un sistema de becas restrictivas para el ingreso a la universidad. Hay que reconocerle cierta pedagogía para explicar sus medidas. Pero la verdad es la verdad.
Los que nacimos entre 1990-2000, crecimos, y nuestras subjetividades se configuraron, bajo el ala del periodismo de guerra y las fake news. Desde algunos sectores del periodismo y la comunicación se impulsaron e impulsan mentiras deliberadas para defender intereses particulares e instalar la idea de la política asociada al prebendismo estatal, la corrupción y el acomodo. 
La falta de verdad en el discurso oficial y mediático dominante quebraron la confianza en gran parte de los jóvenes con respecto a la política (hasta hace poco el gobierno nacional quiso eliminar las PASO por considerarlas un gasto) y las acciones de Macri enterraron las expectativas de que un político venga a cumplir lo que prometió. Además, el resto de los candidatos de renombre apostaron a lavar su discurso y no hablan de medidas concretas ante el gran público. Una muestra de esto es lo que sucede cuando se googlean los nombres de los candidatos y se observa lo más buscado de cada uno. Al ingresar el nombre de José Luis Espert, el buscador arroja en tercer lugar “propuestas”. No sucede con ningún otro candidato.

Si a todo le agregamos que el economista viene a criticar el sistema que hoy produce un desempleo juvenil del 21,5 por ciento y no esconde sus verdaderas intenciones, no es ilógico que tenga imagen positiva en las juventudes. 

Los Espert, Olmedo o Bolsonaro definitivamente no son políticos, pero mientras el discurso oficial, opositor y mediático continúe su tránsito de mentira y oportunismo, los Espert, Olmedo y Bolsonaro serán cada vez más políticos. 

* Periodista
Fuente:Pagina/12

martes, 2 de julio de 2019

Curiosidades históricas, globalización financiera y política cambiaria en la Argentina

Por Gustavo Perilli
El fin del “patrón oro” impulsó un ciclo de globalización financiera. (Foto: Especial)
El fin del “patrón oro” impulsó un ciclo de globalización financiera. (Foto: Especial)
Haciendo un repaso de ciertas etapas históricas, surgen hechos y personajes interesantes. Un ejemplo de ello es el político republicano estadounidense John Connally, a quien, si bien se lo recuerda como el gobernador de Texas entre 1962 y 1969, también se lo ubica en uno de los episodios (televisados) más dramáticos de la historia. El viernes 22 de noviembre de 1963 al mediodía, Connally viajaba en aquel Lincoln Continental descapotable negro justo adelante del presidente Kennedy en el momento exacto en el que, en la curva de la calle Elm de Dallas, Texas, ocurrió el magnicidio. En el cine, Oliver Stone lo hizo aún más famoso en su película JFK de 1991 cuando el fiscal Jim Garrison (Kevin Costner) describió la trayectoria de la bala que lesionó su pecho, muñeca y muslo y destrozó el cuello de Kennedy (la teoría de la bala mágica).
En el mundo de la economía Connally también dejó su huella. No lo hizo por haber escrito un paper imprescindible sino por protagonizar una etapa clave de la historia económica reciente (no televisada, obviamente) y lanzar una de las frases más memorables de la que se tenga recuerdo. Sin demasiados antecedentes en la materia, el ex presidente norteamericano Richard Nixon lo convocó para el cargo de secretario del Tesoro (ministro de Economía del país, en la jerga latinoamericana), función que desempeñó entre principios de 1971 y mediados de 1972. A los pocos meses de estar en ejercicio, el 15 de agosto de 1971, desde el lugar de privilegio que otra vez le concedió la historia, Connally formalizó el abandono definitivo del sistema monetario creado en la conferencia de las Naciones Unidas celebrada en 1944 en Bretton Woods, New Hampshire. Ese domingo por la noche, en un mensaje difundido desde la oficina oval de la Casa Blanca, Nixon señaló: "Acabo de ordenar al Secretario del Tesoro Connally que suspenda temporalmente la convertibilidad del dólar en oro". Desde ese momento, no sólo la economía de los Estados Unidos desmanteló definitivamente su esquema de tipo de cambio fijo (y patrón oro) y "saltó al vacío" al adoptar un incierto esquema de flotación, sino que inauguró la etapa más profunda del proceso de globalización financiera donde "la escala y los flujos financieros en el nuevo orden financiero internacional destruyeron las fronteras existentes entre los mercados de capital nacionales y el mercado financiero internacional" (Eatwell / Taylor, 2005). Sin demasiada conciencia por el devenir global y más atento a la estabilidad macroeconómica de su país, Connally coronó esos sucesos con una frase desafiante que nunca debería olvidarse: "El dólar es nuestra moneda pero el problema es de ustedes" (Eichengreen, 2000).
La suspensión del “patrón oro” significó desmantelar un esquema de tipo de cambio fijo por otro de flotación del dólar
Más allá de las aventuras de Connally, la globalización financiera estableció un desafío nunca antes visto para los regímenes cambiarios nacionales (especialmente el de los países con marcos institucionales endebles). El tipo de cambio fijo del esquema de Bretton Woods había funcionado en un mundo de limitados movimientos de capitales pero, cuando en los sesenta las febriles euforias financieras empezaron a ingresar en dinámicas escandalosas, el paradigma exigió un cambio que culminó aquel agosto de 1971. Durante esos meses, ninguna moneda estuvo a salvo. Ni el dólar, ni las divisas europeas estuvieron exentas de volatilidades: la teoría se probaba y reformulaba sobre la marcha.
Más traumáticas resultaron (y aún resultan) las experiencias de los países en vías de desarrollo. En el caso concreto de la Argentina, abundan los daños provocados por las abruptas restricciones externas. La experiencia reciente con un esquema cambiario fijo concluyó trágicamente. El cambio del ciclo financiero global vislumbrado a fines de la década del noventa, limitó el financiamiento del gasto interno devenido del atraso cambiario real. La economía ingresó en un sendero de recesión, el sistema financiero quedó al borde del colapso y se derrumbaron tanto la estructura productiva como el mundo del trabajo. Si bien se lograron éxitos memorables en materia de estabilidad cambiaria e inflacionaria en ese decenio, la irrestricta apertura comercial y financiera y la exposición de la plena actividad económica interna a la globalización financiera (inaugurada por Connally), condujeron a un endeudamiento externo de aproximadamente 1,6 veces el producto interno bruto (PIB) en 2002 y tasas records de desempleo (25% de la PEA) y pobreza (55% de la población total).
En el inicio del Siglo XXI se probaron "flotaciones sucias" (intervenciones del Banco Central en el mercado de cambios) con controles en agregados monetarios que dieron un respiro, en gran medida, gracias a la benevolencia de la macroeconomía global hasta que la inflación reapareció y los precios relativos se desestabilizaron. Este proceso culminó con inflación, deterioro cambiario y escasas reservas en el Banco Central y con inminentes necesidades de reformas. Por las lecciones de los noventas y las enseñanzas de los papers y manuales, en contextos de intensos oleajes de capitales financieros sin control (ingresos y egresos de inversiones de cartera), resultaba ilógico volver a la experiencia de la fijación cambiaria. Seguramente tampoco era el momento de perder "el miedo a flotar" en ese contexto de desequilibrio (especialmente por la atenta vigilancia del mercado). Lo cierto es que con numerosos focos distorsivos (reales y latentes en la estructura económica), el vertiginoso pasaje del esquema de "intervención sucia" al de "plena flotación" acompañado de aperturas comerciales y financieras, posiblemente, haya sido una combinación extremadamente expuesta a amenazas exógenas. Con toda la experiencia del subdesarrollo institucional, el salto completo a la órbita del mercado exigía mecanismos amortiguadores de volatilidades y desequilibrios.
En Argentina, una  irrestricta apertura comercial y financiera condujo al endeudamiento externo
Los resultados distaron de ser los previstos. Restando los desembolsos del FMI y otras inversiones financieras voluntarias, hoy el stock de reservas internacionales en las arcas del BCRA es comparable con el de hace cuatro años en un contexto en el que el tipo de cambio nominal se multiplicó por más de tres, la inflación se duplicó, la tasa de interés de política monetaria casi se triplicó, los indicadores de la oferta (la industria y la construcción, básicamente) y de demanda agregada (el consumo y la inversión, entre otros) se derrumbaron, el desempleo volvió a los dos dígitos y la pobreza quedó en uno de los niveles más elevados de la última década. Además, en esa sucesión de malas noticias y sucesivas fallas de coordinación micro / macro, el debate también quedó congelado en el tiempo. Hoy se discute sobre las metas monetarias y fiscales y la endeble estabilidad cambiaria, pero se naturaliza demasiado la extensión de la recesión, tratándosela como si fuera "un mal necesario".
Finalmente, resulta sumamente necesario hacerse al menos una pregunta crucial sobre las consecuencias de la etapa inaugurada por Connally. Concretamente, ¿cuál será el futuro del mercado de trabajo? Hasta el momento, el capitalismo y el liberalismo económico enseñan que el trabajador improductivo (por diferentes razones, entre ellas las causas naturales de la edad) tendrá que acostumbrarse al paro (el desempleo) y las limitaciones de ingreso y consumo. Esto no deja de parecer una anomalía porque el trabajo no es como cualquier otro bien o servicio sujeto a los vaivenes de la oferta y la demanda (en contraposición con lo que señala la teoría económica neoclásica). No alcanza con el discurso y la estética política. Deben contemplarse las limitaciones de los modelos al momento de replicar coyunturas en las que interactúan individuos sujetos a las típicas restricciones del paso del tiempo (por ejemplo). Los modelos inaugurados en los años de Connally, insertos en el regreso triunfante de la teoría económica neoclásica, requieren ser revisados y debatidos, no profundizados.
 
(*) Gustavo Perilli es Profesor de la Universidad de Buenos Aires
Fuente:Infobae

Morirse en el desamparo


Morirse en el desamparo.
 
Imagen: Bernardino Avila
Sergio Zacariaz, de 52 años, le hizo caso a Mauricio Macri y se murió. Vivía, si eso es vivir, entre frazadas y cartones en pleno San Telmo y a cinco cuadras de la Casa Rosada.
El 11 de julio de 2016 dijo el Presidente: “Lo que les tengo que pedir es que por favor entendamos que la Argentina necesita que cada uno de nosotros sea responsable y consuma la mínima energía posible”. Y agregó: “Si están en sus casas en remera y en patas es porque están consumiendo energía de más”.
Zacariaz consumió energía de menos. Ni siquiera estaba en una casa sino en Perú y Belgrano. ¿Por qué vivía en la calle? ¿Por qué no tenía cómo guarecerse de una temperatura que en la mañana de San Telmo era de un grado? ¿Qué autoridad seguía su caso? ¿Quién se hizo cargo de Zacariaz en vida de Zacariaz? ¿Quién se hizo cargo de por qué murió Zacariaz? Para que nadie se obsesione con juicios y condenas, antes del Código Penal viene el Estado. El responsable primario por las condiciones de vida de los ciudadanos en el Estado nacional se llama Mauricio Macri. El responsable primario por las condiciones de vida de los porteños se llama Horacio Rodríguez Larreta. Hasta las 20.30 del 1° de julio de 2019 ninguno de los dos había proferido nada. Ni palabra ni comunicado. Calló también la ministra de Desarrollo Social Carolina Stanley.
En todo el mundo hay gente que muere de frío. Pero la clave no es pensar en términos de accidente porque los muertos no son alpinistas temerarios en medio de un alud. Un muerto en el frío es una vida que pudo resguardarse o que, al menos, merecía un esfuerzo estatal. Tampoco es una clave la estadística. Los números globales no impiden pensar que cada vida vale.
En empatía política Macri no es siquiera George Bush hijo, que se definía a sí mismo como un “conservador compasivo”. En la Argentina de hoy faltan políticas sociales eficaces para mitigar la indigencia, políticas de empleo para resolver la pobreza y compasión para focalizar en la solución de los casos extremos.
El humo del arreglo entre el Mercosur y la Unión Europea (porque información oficial precisa no existe, y entonces hay derecho a pensar que se trata de puro humo de campaña) tiene el mismo espíritu que la política responsable por la muerte de Zacariaz. El espíritu es darwiniano: si no sobreviviste, por algo será. La consultora Abeceb dijo que “los sectores que más chances tienen de aprovechar el acuerdo son aquellos en los que la Argentina se muestra competitiva actualmente”, como pesca y carne bovina, frutas, miel y algunas variedades de vino. Los que afrontan el mayor reto futuro son los productos “relacionados a la metalmecánica, como ser la industria automotriz, los autopartistas, las empresas productoras de bienes de capital y los productos metálicos”. El principal accionista de la consultora Abeceb era, hasta que asumió como ministro, Dante Sica. El mismo que ahora elogia el presunto acuerdo con la Unión Europea porque “genera calidad institucional, reglas claras, transparencia y previsibilidad frente al mundo”.
El megaempresario Gustavo Grobocopatel les dijo a Daniel Santoro y José Luis Brea en Radio Millenium, que la negociación tiene que “dar suficiente tiempo para las adaptaciones necesarias a fin de que el costo sea el menor posible”. Brea lo consultó por las “asimetrías”. Grobocopatel respondió que “tenemos tiempo para hacer una transformación en la dirección de Europa” y tener el desarrollo y las finanzas de Europa. “Hay que permitir que haya sectores que desaparezcan pero el principal no es ése sino hacer que haya mucho sectores nuevos que aparezcan.” Explicó, eso sí, que debería haber más nuevos que aparezcan que viejos en extinción. Buenos deseos pero, otra vez, la selección de las especies de Darwin. Una idea opuesta no ya al bloque soviético, que se desplomó en 1991, sino a la propia construcción europea en su mejor época. En la década del ’80 Alemania subsidió a España para ayudarla a crear industrias que suplieran a los astilleros y las acerías que sucumbirían con la integración. No solo hubo tiempo sino recursos financieros.
Francis Galton (1822-1911) se inspiró en la noción de su primo Charles Darwin (1809-1882) según la cual la evolución de los organismos vivos responde a la selección natural de las especies en favor de las más fuertes. Galton desarrolló la eugenesia, una disciplina que cree en las diferencias innatas y no sociales y privilegia el aumento deliberado de los patrones físicos e intelectuales de las élites de una nación para conseguir que esa nación sobreviva.
Zacariaz como persona y  la Argentina como país son dos víctimas de esta nueva eugenesia que entusiasma a Macri.
Fuente:Pagina/12

lunes, 1 de julio de 2019

El que sale caro es Macri


Esta nota trata sobre ficciones en general y una en particular. 
Algunos guiones se caen definitivamente o eso parece. Otros se mantienen. Otros se recrean. Lo importante sería determinar cuáles son capaces de influir en forma decisoria, respecto de la lucha política. Quien tuviere respuesta para eso hallaría algo así como la fórmula de la cuadratura del círculo. Nadie la tiene ni debería aspirar a alcanzarla pero, como siempre, vale la pena tratar de acertarles a las preguntas.
Claramente fue una ficción que pudieran eliminarse las primarias del 11 de agosto. No daban ni los tiempos, ni el apoyo parlamentario. Ni siquiera, la voluntad de miembros prominentes del propio entramado oficialista. No es que no lo desearan. Sabían que el papelón hubiera sido monumental, pero no por el bochorno en sí sino como reflejo de admitir una muy probable derrota... ¿por cuánto? 
Hay coincidencia generalizada (analistas, consultores, “el mercado”, operadores) en que una diferencia desde 5 a 6 puntos le sería difícil de remontar a la alianza gobernante. 
Los votos de Sergio Massa, que hoy son incuantificables pero que en 2015 fueron decisivos hacia la segunda vuelta, ya no están en el macrismo. No, por lo menos, en alguna proporción que pudiera cambiar rumbos a su favor.
Si las primarias le salen mal al oficialismo significaría que la esperanza cambiemita del dólar quieto podría irse al demonio, con ello sería posible otra corrida financiera y, carácter transitivo, quedaría afectado gravemente que en el balotaje se juntaran todos contra la fórmula opositora. 
En consecuencia, el globo de ensayo de anular las primarias no tenía sentido probabilístico pero sí el de provocar decepción en torno de ellas porque contribuye al discurso anti-política. Y la banalidad de ese discurso favorece a Casa Rosada. Sin ninguna excepción. 
Allí donde haya un embroncado contra todos habrá un voto que, directo o funcional, terminará en Macri. Más temprano o más tarde.
También es ficcional lo caras que resultan esas PASO, apenas se compara su costo con –entre tanta obscenidad macrista– la orgía de la timba financiera. Los intereses registrados por los bancos desde que se lanzaron las Leliq, en octubre del año pasado (ver artículo de Alfredo Zaiat, en PáginaI12, el domingo 16 de este mes), superan los 350 mil millones de pesos. 
Es la artimaña para planchar la cotización del dólar, que no la única. Y algunos colegas se preocupan por los cuatro mil millones y pico que sale “la encuesta” de comienzos de agosto. Unos dos a tres días de Leliq. Maravilla.
Ficcional es además que no hay competencia, aunque sea cierto que no rige para los puestos de repercusión masiva. Otro ar­tículo en este  diario, de Sebastián Abrevaya el miércoles pasado, lo dejó bien claro.
Hay disputa para dirimir cargos nacionales en 17 de las 24 provincias y Ex Cambiemos es el frente que más compite entre sí. Casi el 90 por ciento de los distritos provinciales que eligen senadores nacionales va a disputa interna. En territorio bonaerense, nada menos, hay PASO en múltiples localidades. Y si querían ahorrar recursos, lo mejor hubiese sido que las provincias gobernadas por radicales (Jujuy, Mendoza, Corrientes) no desdoblaran su votación de la nacional. 
¿Quién les pidió y/o aceptó que lo hicieran, consciente de que su imagen podía tirar para abajo si figuraba el mismo día a cabeza de lista? El Presidente.
Quien sale caro es Macri, dicho en otras palabras dedicadas a lobbistas y tontos que dijeron rebelarse contra lo oneroso de las primarias mientras “la gente” pasa penurias.
De la ficción Pichetto ya se habló en este espacio durante dos columnas consecutivas, pero no pareciera estar de más la insistencia.
El senador fue presentado como un cerrajero casi perfecto para destrabar puertas peronistas. No pudo abrir ninguna. El objetivo jamás fue ése, sino la fantasía de que los cambiemitas estaban dispuestos a ser amplios. El cierre de listas demostró todo lo contrario: la “peronización” del PRO consistió en dejar afuera a cuanto peronista converso anduviera por ahí. 
Hubo asimismo la ficción de que Omar Perotti, el ganador justicialista santafesino, podía llegar a ser prescindente en la pelea nacional. Invento puro, para que los publicistas oficiales se entretuviesen varios días vendiendo al rafaelino como símil electoral del cordobés Schiaretti. 
El último hallazgo ficcional, además de la salvación “histórica” imbricada en el arreglo regional con los europeos, es que ya hay interna entre los Fernández porque Alberto articula con los gobernadores mientras Cristina sigue recorriendo el país con la presentación de su libro, por las suyas, desprendida de la campaña propiamente dicha. Es decir, exactamente lo que acordaron Fernández y Fernández. 
Él tejiendo y ella elevada sobre el barro o el entablado de las tejedurías, que la aburren como toda la vida. Pero no. Lo presentan como anticipo comprobado de enfrentamientos o rispideces. ¿Los habrá? 
Que nadie lo dude, pero en el presente es ficción. 
La unidad opositora podrá estar en duda acerca de cómo se sigue con precisión después de ganar. Pero no tiene incertidumbres acerca de lo prioritario de a quién debe vencer entre agosto, octubre y tal vez noviembre. 
Los enfrentamientos coyunturales en esa unidad (o unión, que por cierto no es lo mismo) existen pero son de pagos chicos, de egos, de tensiones naturales a la conflictividad de la política. Porque, y disculpas por una obviedad terminante: la política es conflicto y de lo contrario no es nada. Su razón de ser es el conflicto. 
El anverso es la paz de que no haya disputa y ésa sólo se la creen quienes juegan al moralismo de la impolutez.
Como con la perorata de la antipolítica, los que apuestan a mostrarse asqueados frente a contentos y heridos por, para el caso, el cierre de listas, también sirven a lo modélico del macrismo: son todos iguales y, al final, Cristina impuso sus condiciones. ¿Por qué no habría de imponerlas (a algunas, no todas), si es quien tiene los votos y si además -nada menos- ya tuvo el gesto de bajarse para mostrar amplitud electoral efectivamente comprobable? 
Pero no, de vuelta. Los medios del aparato cambiemita recargan sobre la CFK impertérrita, ladina, cínica, autoritaria, mientras enfrente resulta que amagaron con la anchura de Pichetto para, al cabo, acostar a cualquier variable “pluralista”. 
No sólo eso sino que, de tan republicanos que son, se la gastan bombeando a la derecha de la derecha, José Luis Espert, porque saben que les saca votos. Eso no tiene nada de ficción. Es objetivo. Sin embargo, la pérfida es Cristina.
Tampoco es ficcional que –mientras baja el consumo en todos los niveles sociales, con caídas de hasta más del 17 por ciento en las ventas de supermercados y centros de compra respecto del año pasado (cifras del Indec)– suene verosímil la imagen de un Macri recuperado porque lleva unos meses de veranito financiero. Más la inflación en descenso por vía recesiva.
Según cabe machacar, las necesidades populares pueden no estar en armonía con los intereses. 
Joden la vida de las mayorías o acumulado de pequeñas minorías, pero una parte importante de esa suma podría volver a comprar(se) que el problema es correr el peligro de ser Argenzuela.
P/D: Ya que hablamos de ficciones, de la construcción publicitaria oficial y del marketing del acuerdo Mercosur-Unión Europea, que nunca atravesaría la aprobación parlamentaria local entre otras extinciones del humo, no debe quedar afuera que Macri logró sentarse durante un rato al lado de Donald Trump, en la cumbre del G-20, en Japón. 
Importantísimo.
Fuente:Pagina/12