Uno de los aspectos que hablamos cuando analizamos el capitalismo es el precio de las cosas. Ya sea de un alimento, un electrodomestico o un trabajo a realizar. La pregunta que se debate es como se establece dicho precio. Si nos ponemos a reflexionar podriamos decir que el hecho de poner cuanto sale un determinado producto en realidad es una condicion relativamente novedosa. Es decir el hecho de entrar a un negocio y ver el precio de determinado producto en una góndola y que sea ese el precio .
Ya que por ejemplo, aunque en un sentido común general, uno piensa en las culturas de Oriente o del Medio Oriente con aquellos planteos de los Bazares del Regateo o cobrar algun segun quien es el cliente y el producto donde no hay precio si no que hay acuerdos de donde se sale un valor y se convalida en su compra. Aunque podemos decir que esta ,cuestión de la falta de precios, sigue vigente ya hoy no todos los negocios ponen sus precios. Si uno se pone a relfexionar en realidad no hay precio o es decir el precio se establece de ese acuerdo.Acuerdo que se establece en base a las posibilidades que uno tenga: un vaso en un desierto no es lo mismo que el mismo vaso de agua en un río de agua dulce y potable.
Claro uno podrá decir , Marx hace una expliacion del valor de las mercancias analizando el trabajo objetivado y su orientación al consumo , mientras que los liberales nos diran el valor de las cosas es un valor subjetivo y se mide en este juego de oferta y demanda, de la mano invisible del mercado. Donde ambas tienen razón. Aunque habria que clarificar algunos aspectos entre costos y la mano invisible.En un aspecto que la mano no es tan invisible, ya que cuando hay monopolios es bien visible, pero tambien el algunos casos la diversidad de actores hace dificil encontrar en donde se puede producir la distorsiín de los precios. Y donde cada actor siempre va a tender a tratar de obtener el mayor beneficio posible con el menor esfuerzo.
En este sentido, un tema central en la Argentina, es la inflación. La misma, tiene
varias aristas pero entre ellas, la central, es la puja distributiva
mediada por el rol del Estado. El cual se espera de él ,según sus
herramientas y el poder que tenga, que incline la balanza hacia un
sector u otro.
Sin embargo, nos parece importante remarcar, que
muchas veces con el Estado solo no alcanza,aunque claro que es un factor
importante, y la voluntad individual de los ciudadaanos puede ser
escasa. Es ahí donde cobra relevancia el rol de las organizaciones y la solidaridad .En este sentido, nos interesa remarcar una de aquellas experiencias que de aguna manera sirvieron para contener la inflación y que durante los 80 se las desmantelo para que llegaramos al contexto actual. En este sentido nos interesa recordar la experiencia del Hogat Obrero.

El Hogar Obrero Cooperativa de Consumo, Edificación y Crédito Ltda.
El Hogar Obrero (EHO) fue creado en 1905 por iniciativa de los médicos Juan Bautista Justo y Nicolás Repetto, además de otros diecisiete fundadores vinculados al socialismo, con el propósito de contribuir primeramente a la solución del problema de la vivienda obrera. Con el transcurso del tiempo, desarrolló también secciones de crédito, consumo (la más conocida) y una importante actividad educativa y cultural mediante el Instituto de Educación Cooperativa y sus casi treinta filiales. Es un hito en la historia argentina del cooperativismo argentino no solo por su vasta trayectoria, sino también por su contribución a la organización del movimiento cooperativo en general. Cuando en el año 1905, Justo planteó a un numeroso grupo de trabajadores la creación de una cooperativa de obreros, el tipógrafo Manuel T. López, al considerar la gran cantidad de lotes de terreno a mensualidades que se vendían y el excesivo precio del dinero que se solicitaba en hipoteca, propuso que dicha cooperativa fuera de préstamos para la construcción de casas modestas. EHO se estableció, entonces, con el fin de construir “casas económicas para los trabajadores”, sobre la base del modelo de la Sociedad de Dayton, Ohio, en los Estados Unidos. Tres meses después, se llamó a una asamblea constitutiva ; concurrieron cuarenta y ocho personas que aprobaron el estatuto, eligieron el primer directorio y cotizaron las primeras cuotas de capital para integrar las acciones. La aspiración era lograr una vivienda higiénica y confortable cuyo alquiler no fuera mayor a un tercio del salario de los trabajadores.
La visión de sus fundadores destacaba también la importancia del
desarrollo del cooperativismo de consumo por considerarlo una
manifestación elocuente del poder económico de la clase obrera. Acorde
con esa visión, incorporaron en 1913 una sección de consumo. Aunque esta
actividad se inició en una coyuntura de crisis económica, logró
consolidarse y paulatinamente transformó a EHO en la cooperativa de
consumo más grande del país.
En forma paralela a su desarrollo comercial, EHO expresó una
preocupación institucional permanente por la observancia de los
principios cooperativos. Así, en 1919, colaboró con el Museo Social
Argentino en la convocatoria y organización del Primer Congreso
Argentino de las Cooperativas; y en 1923, celebró el Día Internacional
de la Cooperación en su sede social: esa fecha fue establecida en el
mismo año por la Alianza Cooperativa Internacional al recomendar
celebrar y propagar la cooperación para demostrar al mundo la
“solidaridad de los cooperadores y la eficiencia de sus organizaciones
como medio de emancipación económica y prenda de paz mundial”. También
en 1923, el EHO puso en funcionamiento una caja de ahorro en la que
depositaron sus fondos cerca de veinte sociedades obreras. El dinero se
invirtió en títulos nacionales de renta y acciones del Banco Popular
Argentino, institución bancaria de esencia cooperativa. Esta iniciativa
impulsó un sorprendente crecimiento para las décadas subsiguientes.
En los años 1989 y 1990, la cooperativa alcanzó el sexto lugar en el ranking
de las empresas argentinas del sector comercio y servicios. Desde su
fundación y hasta 1991, logró una significativa presencia en la escena
socioeconómica nacional: edificó alrededor de 5000 viviendas familiares,
instaló 300 autoservicios y supermercados distribuidos en la Ciudad de
Buenos Aires y 14 provincias, creó cerca de 14.500 puestos de trabajo y
contó con 2.000.000 de asociados.
El 7 de marzo de 1991, ante una aguda situación de iliquidez financiera
como secuela de la hiperinflación y de la confiscación de depósitos
bancarios y su sustitución por el Plan Bonex decretada por el Gobierno
nacional el 28 de diciembre de 1989 (además de la posterior negativa de
ese mismo Gobierno para auxiliar financieramente a la mayor empresa
social de la época), EHO se presentó en concurso preventivo de
acreedores. Esta situación arrojó a la entidad a una crisis atentatoria
contra su patrimonio acumulado a lo largo de ochenta y seis años de
intensa labor. Atravesada por tal coyuntura, la cooperativa cumplió con
lo dispuesto por las leyes argentinas en materia concursal y logró
evitar la quiebra. Para ello, puso a disposición de sus acreedores gran
parte de su patrimonio, transitó por innumerables vaivenes judiciales,
políticos y económicos que la pusieron al borde de su desaparición.
Pero, aferrándose a sus principios fundacionales inconmovibles, nunca
perdió de vista el objetivo final de honrar las deudas, evitar su
desaparición y reanudar resueltamente su vida socioeconómica.
Finalmente, el 11 de mayo de 2012, vía sentencia judicial, se dio por
cumplido el acuerdo homologado, lo que disparó su renacer institucional.
Actualmente, y siempre orientada por los valores y principios de la
cooperación libre, EHO edifica y financia viviendas totalmente en pesos
para sus asociados. Bajo la premisa de colaboración interinstitucional,
brinda, en convenio con destacadas instituciones del mundo de la cultura
y de la economía solidaria, servicios de turismo, actividades
recreativas y culturales para sus asociados. Asimismo, ha comenzado a
trabajar en la elaboración de un plan integral de actividades para sus
asociados y su comunidad de influencia. En el sector comercial, en su
condición de propietaria genuina de la marca COOP en el territorio de la
República Argentina, EHO ha otorgado una licencia de uso exclusivo a la
Cooperativa Obrera Limitada de Consumo y Vivienda de Bahía Blanca, que
ha comenzado a aplicarla en productos de consumo familiar,
electrodomésticos y bicicletas que se distribuyen bajo dicha marca.
Con todo esto, El Hogar Obrero contribuye al lema de la Asamblea General
de las Naciones Unidas para el año 2012, Año Internacional de las
Cooperativas: “Las empresas cooperativas construyen un mundo mejor”.
Fuente:rutacoop.com.ar