Por JaBond
Estamos
atravesando una coyuntura donde los sectores económicos, los grandes monopolios
empresarios financieros, están avanzando sobre las conquistas sociales con una
gran facilidad que se observa en cierta permeabilidad de sus ideas en amplios
sectores de la sociedad.
En este sentido, quizás también por
la dificultad o incomprensión, solemos recurrir a ciertas bromas o realidades sobre
parte de los sectores populares (clases medias, medias bajas y bajas) que se
identifican con las ideas libertarias. De esta manera, flexibilización laboral,
quita de subsidios, privatizaciones y deshumanización de los sectores populares
se vuelve una moneda corriente y de ahí la incomprensión o realidad del planteo
del llamado fascista pobre, facho pobre o pobre de derecha
Ahora
bien, este punto merece varias reflexiones: algunas de ellas pueden tener
explicaciones previas y otras que se deben a nuevos factores. Entre las prexistentes
podemos encontrar aquella que citaba Marx en “La ideología alemana” cuando nos
explicaba el concepto de “falsa
conciencia” .Es decir, como todos los sectores adquirían las ideas de las clases
dominantes solo que el proletariado, sea trabajador, por sus condiciones de
vida entendía los intereses divergentes y desde allí desarrollaba la conciencia
de clase(propia) en oposición a la burguesía. En este sentido, con escasos obreros
industriales esta idea se ve dificultada.
Otro
aspecto lo podemos encontrar en Gramsci en donde su análisis plantea que la
clase dominante se convierte en Hegemónica y sus valores hegemónicos se
trasladan al resto de la sociedad.
Acompañado a este planteo Althuser desarrolla
la idea de aparatos ideológicos que complementa la idea de hegemonía la cual es
construida, o sostenida, desde el Estado ya que las clases dominantes tienen
muchos sistemas para su reproducción. De esta manera, la escuela, el poder
judicial, los medios e incluso la fábrica entre otros son aparatos
reproductores del poder dominante y entre ellos el sentido común y el lazo
social.
Ahora
llegando a la actualidad podemos encontrar un elemento novedoso, en una época donde
todos nos expresamos a través de las redes sociales. Instagram, Tik Tok,
Twitter u otras redes sociales se convierten en la forma en que nos presentamos
en sociedad o sea ante el otro. Hasta podríamos decir que la comunicación y el
lazo social están mediado por estas redes.
Redes en las cuales la mayoría suele
presentarse de forma editada, es decir imágenes retocadas, músicas, escenarios
montados o reales con una imagen construida o idealizada de uno.
La cual socialmente se busca
adaptarse a lo que suele asociarse con lo dominante o con los llamados
ganadores. Si el ganador es el millonario que ostenta sus coches lujosos se
trata de mostrarse de la misma forma.
Entonces
si esto es lo predominante ¿que nos hace pensar que esto no se traslade a la
identidad política? es más, lo común es la disociación de la realidad económica
con la identidad social y política. Por
tal motivo, si cuando pensamos la acción política pensamos la identificación debemos
pensar cómo tratar esta disociación constante que nos presentan las redes, si
no lo más probable es que encontremos una gran frustración.